Antes que termine el día

Simulacro de tragedia al chancho

Por Milenko Skoknic D.

 
 

Antes que termine el día es una película ejemplar, porque demuestra cómo una buena idea narrativa se ve arruinada por las necesidades del género, y en particular, por los toques tragicómicos plasmados por el director Gil Junger, que lamentablemente bordean en una mezcla de ridiculez y absurdo.

En un Londres de tarjeta postal, una pareja joven constituida por el simpático pero distante Ian Wyndham (Paul Nicholls) y la buenita Sam Andrews (Jennifer Love Hewitt) se quieren, pero el poco compromiso de Ian la termina por hartar. Acto seguido, ella muere trágicamente. Pero grande es la sorpresa de Ian al despertar y ver a Sam a su lado. Tras el regocijo inicial, Ian comienza a preocuparse nuevamente: pequeños eventos sucedidos el día del accidente comienzan a repetirse el día presente con la “resucitada” Sam. Esta segunda oportunidad la aprovecha al máximo para evitar el fatal desenlace.

Pero ¿cómo es posible malograr a tal punto una propuesta narrativa que es, por lo menos, interesante? En primer lugar, la relación entre Ian y Sam se presenta con muy pocos elementos que pudiesen hablar de una natural atracción entre ambos; la pareja amanece junta, si, pero aparte de eso, en la cinta no hay ninguna otra pista, evidente o implícita de amor entre Sam e Ian. Es cierto que Ian, en el segundo día se esmera sobremanera, se convierte en un tipo extra cálido, acogedor, preocupado, etc. Pero la realidad de las relaciones humanas nos demuestran que nadie cambia tanto de un día para otro, y si Ian lo hizo en este caso, es porque la niña se le muere y más encima por resultado de su comportamiento errático. Así, el cambio de actitud de Ian no obedece a un relato con asidero en la realidad, sino que funciona como fábula, y ahí está la razón del fallido propósito de Antes que termine el día. Esta fábula infantil es bañada en recursos formales de cine independiente “indie” (tales como créditos en tipografía Arial), los cuales están mezclados con los recursos más venales de la comedia romántica (Samantha cantando una canción de amor para Ian en un importante concierto de graduación). El resultado es una comedia blanda en su propósito, dado que el plano de realidad donde se sitúa la acción es un artificio, es decir, una especie de sueño de Ian sobre Sam y viceversa. En resumen, una buena idea, casi digna de los gustos de Raúl Ruiz (dimensiones paralelas, los fantasmas), pero arrebatada en gestos cinematográficos cursis y predigeridos.

Título original: If Only

Director: Gil Junger

País: Estados Unidos

Año:  2004

 

 

 
Como citar:
Skoknic, M. (2005). Antes que termine el día, laFuga, 1. [Fecha de consulta: 2017-12-14] Disponible en: http://2016.lafuga.cl/antes-que-termine-el-dia/189