En construcción

Por Udo Jacobsen

 
 

En construcción, realizada en 2000, se inicia con imágenes del Barrio Chino de la Barcelona de los años en que se inicia el siglo XX. Luego de eso una muralla con varios ojos pintados, casi un siglo más tarde, recibe el título de la película. Son esos ojos representados en una muralla descascarada los que nos contarán la historia de cómo se remodela el histórico barrio. Porque En construcción es al mismo tiempo una película de José Luis Guerín, un individuo que observa, y de los habitantes del barrio, a través de cuyas miradas el autor nos propone su visión.

La película aborda, durante poco más de dos horas, y tras dos años de rodaje y más de 120 horas de material filmado, el proceso de transformaciones que se derivan de la realización del proyecto de reurbanización del lugar. Demoliciones, levantamientos, diálogos y escenas íntimas conforman la serie de acontecimientos que van tejiendo el modo como sus habitantes viven estos cambios. Vemos sucesivamente a los lugareños, los obreros contratados para la realización de los trabajos y, eventualmente, a los nuevos inquilinos del barrio.

Se trata de una mirada sólo aparentemente neutra sobre lo que sucede. No sólo los testimonios de los sujetos filmados o sus actitudes delatan de alguna manera una reflexión más amplia sobre el habitar, sino también la manera que Guerín tiene de encuadrar y convocar los acontecimientos. Una primera constatación es el hecho de que las demoliciones toman un cierto protagonismo. Porque se trata justamente de mostrar una cierta manera de entender el modo como una sociedad se piensa a sí misma a través del tiempo. Aquello que tiende a significar, en tanto espacio cargado de sentido, un cierto estatus de vida, es más que mejorado reemplazado por otro a través del borrado de sus posibles huellas.

Los habitantes del barrio, pobres, inmigrantes, prostitutas y jubilados, es decir marginados de diversa índole, ven como su entorno da paso a edificios de un coste alejado de sus posibilidades, lo que los obliga a desplazarse. La ciudad, a través de su expansión, los relega a los confines, no los incluye. Se trata de una visión tremendamente agresiva representada en parte por el descubrimiento de un antiguo cementerio romano en el lugar de las excavaciones que soportarán los cimientos de la nueva cara de la ciudad. Ésta se construye sobre las ruinas.

Pero no toda la arquitectura antigua es botada. Ejemplar es el momento en que los personajes comentan Tierra de Faraones de Howard Hawks, a propósito de su pase por televisión. La película habla de la construcción de las pirámides, monumentos, todavía después de decenas de siglos, representantes del poder y de su intento de perpetuarse en la historia. Las pirámides están ahí para recordarnos que hay edificios más importantes, y que sus habitantes son más importantes que otros. Una comparación que, sin embargo, pasa como una de las tantas reflexiones que componen la película, junto con aquella que, contrariamente, enuncia un personaje a propósito del cementerio romano: “Todos cabemos en un mismo agujero, ricos y pobres”.

Otro aspecto importante de En construcción es la incorporación que Guerín hace un tratamiento claramente ficcional, al modo de los primeros trabajos de Robert Flaherty, patriarca del documental y gran inspirador del español. Aquí la ficción sirve para recomponer aquello que ha pasado y que ya no podemos observar, es un permiso que el documental se da tratando de ser, paradójicamente, fiel a esa realidad efímera que la cámara no puede captar siempre porque, al contrario de lo que habitualmente entendemos que es el cine, la mirada no es omnipresente.

Por último, el cuidado de Guerín en la composición, tiende a marcar una diferencia con el documental que normalmente vemos, sea porque acostumbramos a relacionarlo con la cámara en movimiento o porque la construcción del plano tiende a ser exclusivamente descriptiva. En la película, las composiciones tienen una carga significante muy alta, logrando transmitirnos ciertas cuestiones que difícilmente podríamos percibir, incluso con las palabras de los sujetos. De esta manera aborda tanto las contradicciones del entorno que cambia como la reprimida angustia de los habitantes del barrio al ver como su paisaje cae inexorablemente bajo las poderosas dentaduras de las palas mecánicas.

 

 

 
Como citar:
Jacobsen, U. (2005). En construcción, laFuga, 1. [Fecha de consulta: 2017-03-28] Disponible en: http://2016.lafuga.cl/en-construccion/192