Entrevista a Tsai Ming Liang

El cine como obra de arte

Por Juan Daniel Fernandez

 
 

Juan Daniel Fernández: Después de ver Visage (2009), esta pregunta vino a mi mente: ¿crees que el museo es el mejor lugar donde mostrar películas artísticas?

Tsai Ming Lian: Creo que realmente depende de cada país. Por ejemplo, si vemos en ciudades como Nueva York o París reparamos en que no necesitan museos para ver las películas. Pero en otros lugares el sistema cinematográfico funciona de tal modo que no hay realmente un lugar donde las películas alternativas o creativas puedan ser mostradas. En esos casos, el público no puede ser educado en los cines.

En Asia, la experiencia de ver películas es bastante diferente de Europa. Porque en Asia estamos acostumbrados a ver filmes sólo de estilo americano, no importa en qué país es producido. No depende tampoco de un género: son siempre el mismo estilo. Incluso si una película como las mías son exhibidas, el público no va a comprar entradas para este tipo de cine. Si pones a directores taiwaneses como Edward Yang, Hou Hsiao Hsien o incluso yo mismo, en las salas de cine, nadie va, parece como si nadie quisiera ver nuestras películas, pero eso no es cierto. Desde el comienzo de la Nueva Ola Taiwanesa, hace alrededor de veinte años atrás, hemos estado tratando de atraer a la audiencia taiwanesa a ver nuestras películas. La manera en que el espectador piensa sobre esto no ha cambiado, la calidad de la audiencia no ha aumentado. He estado pensando en esto últimamente y creo que tiene que ver con el hecho de que no han sido entrenados lo suficiente para ver este tipo de películas. Y, por ejemplo, las audiencias europeas gustan de ver otro estilo de filmes. A veces, eligen ver una cinta de entretención, pero otras veces van a escoger películas muy serias. Son capaces de ver ambas. Estoy hablando del espectador masivo, yo no se de la nueva generación de niños europeos, probablemente todo ha cambiado.

De todos modos ellos están entrenados desde una corta edad a ir a los museos y son expuestos a diferentes tipos de cosas. Si tu crees que una película es arte, o que un cierto filme es arte, ¿por qué no podría estar en un museo? Y si una película es proyectada en un museo se va a quedar ahí entre tres y cinco meses, para que la audiencia tenga un período prologado de tiempo para verla. Y ese sería para mí el modo en que el museo podría comenzar a entrenar a un espectador.

En ese sentido, yo soy un director extraño y peculiar, ya que parece ser que mientras más alejado me encuentro de mi público, más cerca estoy del cine y de lo que el cine se refiere.

La razón por la que tú puedas pensar que estas son propuestas interesantes, es porque nosotros no parecemos hablar realmente sobre esto demasiado en estos días. Sobre lo que el cine es y lo que el cine puede hacer.

Por ejemplo, cuando el Louvre me preguntó si quería hacer una película para ellos, lo que querían era una película para su colección de arte. Y eso tiene relación con una pregunta muy seria: ¿para qué un museo necesitaría coleccionar películas? Pero no es una simple coincidencia que como museo francés el Louvre me pida esto. Como todos sabemos, cuando en 1960 Bazin escribió su teoría sobre los autores ya habían pasado sesenta o setenta años desde el surgimiento del cine y aún era necesario que alguien dijera: sí, este director es de hecho un autor; y una película no necesariamente equivale a una industria. Es arte y no está sólo ahí para que la gente la consuma, no está ahí sólo como algo de bien de consumo.

J.D.F.: ¿Cómo influyó la Nueva Ola en tu cine?

T.M.L.: Tuve la posibilidad de ver esas películas porque fui de Malasia a Taiwán a estudiar Drama al principio de los ’80. Taiwán tenía una sociedad bastante conservadora, dirigida casi completamente por los militares, era un régimen estricto. Yo llegué y sólo un poco después se levantó el estado de sitio. Tuvimos más oportunidades porque la gente comenzó a hablar sobre la libertad de expresión, la sociedad taiwanesa se abrió mucho y poco después se establecieron una librería de cine y un Festival de Cine. Eso me dio la oportunidad de ver cine europeo y de otros países extranjeros que no habíamos podido ver en mucho tiempo. Todos mostraban películas, quizás eran pirateadas, no lo sé.

De hecho, los ‘80 fueron un importante periodo en la historia de Taiwán, porque el país verdaderamente cambió. Descubrimos a un gran número de películas originales y creativas que no habíamos visto antes, y estábamos comenzando a comprender lo que eso significaba. En estos días es muy fácil ver este tipo de cine con dvds y en festivales, pero incluso ahora, la dirección general de las películas que se muestran en Asia son realizadas en Hollywood in Hong Kong style, o Hollywood en estilo coreano… Y todo gira alrededor del negocio. Ver cine debería ser más que eso, ¿no? Porque sólo el poder de ver imágenes es grandioso. Esas películas de la Nouvelle Vague me transportaron a otro nivel de comprensión de lo que el cine podría ser y son aún importantes para mí.

¿Qué ves para el futuro del cine digital?

T.M.L.: Escuché, por ejemplo, que en Corea del Sur hay tres diferentes compañías que controlan todas las salas de cine, y ellos han decidido que desde algún momento durante este año y en adelante van a dejar de proyectar películas, que se van a cambiar a formato digital. Lo que pierdes es ver a los operadores caminando en los cines acarreando esos pesados rollos de celuloide, y el sonido del proyector sonando, eso va a desaparecer. Lo que queda es la imagen misma, pero para mí es sólo una parte del proceso de ver una película.

Si piensas en cuantas personas están tomando fotos ahora, porque muchas de ellas usan cámaras digitales, hemos perdido todo la química del proceso de revelar los negativos. ¿Es lo mismo? Ahora que tenemos fotógrafos digitales, nuestro comportamiento ha cambiado ahora que la gente usa cámaras digitales. Algunas personas piensan que nosotros los cineastas nos hemos hecho más sensibles o concientes, pero creo que en realidad la mayoría de nosotros se ha puesto mas flojo, más indiferente y sus cerebros se están volviendo vacíos.

 

 
Como citar:
Daniel, J. (2010). Entrevista a Tsai Ming Liang, laFuga, 11. [Fecha de consulta: 2017-06-26] Disponible en: http://2016.lafuga.cl/entrevista-a-tsai-ming-liang/418