Señorita Gladys Peake

Reconstruyendo una memoria anónima

Por Luis Valenzuela Prado

 
 

1 Título: Señorita Gladys Peake / Director: Gabriel Gallardo /  Chile, 2007

Este documental no es sobre un personaje de la Historia chilena, esa con letras mayúsculas, es un documental sobre, por decirlo de alguna forma, un personaje real y desconocido que no forma parte de esa gran historia. Es una pieza más en el engranaje, un pequeño relato personal que obsesiona a su realizador: “Ésta, es una historia que no es mía, pero que llegó inevitablemente a mí y me apropié de ella, es una historia como cualquiera, de esas que podemos encontrar en cualquier lugar”. Palabras del director, Gabriel Gallardo, que abren el documental Señorita Gladys Peake , el cual da cuenta de la reconstrucción de la historia de amor no consumado entre su protagonista y Alfonso Silva Castro. Pero ¿Quién era esa mujer? Sin conocerla Gladys Peake se trasforma en el leit motiv de Gabriel Gallardo ¿Cómo se entera de su existencia? Por intermedio de un conocido, Alejandro Wagner, quien le entrega una maleta con fotos y cartas de Gladys Peake. Wagner, un sujeto que compra generalmente fotos en el persa Bío - Bío, cede este material a Gallardo. Éste se obsesiona por saber quién era la mujer de esas fotos y la mujer que escribía esas cartas. Busca, investiga y ata lazos que van abriéndose.

A diferencia de otros documentales chilenos, como Calle Santa Fe , de Carmen Castillo o Reynalda del Carmen, mi mamá y yo , de Lorena Chiachino, donde sus realizadoras tienen un lazo afectivo con el personaje que buscan, es decir, establecen un vínculo directo con el personaje histórico-individual a mostrar; o en otros donde el personaje tiene cierta resonancia, como en El corredor de Cristián Leighton o Un hombre aparte de Betina Perut e Iván Osnovikok, donde sus realizadores muestran un mundo histórico, también individual, donde el personaje es el eje y no el realizador. En S eñorita Gladys Peake , Gabriel Gallardo crea, se inventa un lazo con la protagonista, una excusa para seguirla, de alguna forma se enamora de ella, intentando unir las aristas que se van abriendo a medida que avanza su relato. Asume una misión auto impuesta de contar la historia de “Gladys Peake” sin que nadie se lo pida. En ocasiones pareciera que Gallardo se trasformara en el narrador de una novela, un narrador personaje que de cierta forma se enamora de la señorita Gladys a medida que va conociéndola o sabiendo cosas de ella. La busca incansablemente y el espectador se va sorprendiendo con los encuentros y cruces que van apareciendo uno a uno, paso a paso hasta el final del documental.

Un punto interesante para analizar es el diálogo sostenido con el valor de la imagen y la escritura íntima, tanto fotografía, como cartas, las que van marcando el sendero de Gallardo. El director acierta también en la elección de personajes que se interesan en el relato, pocos, y lo ayudan, lo que permite a Señorita Gladys Peake ser un documental íntimo, del que el espectador también se hace parte. Donde el espectador busca lo buscado por Gallardo, es decir a Gladys Peake y ésta a su vez busca a Silva Castro. Por otro lado, algunas falencias que podrían hacerse notar son el exceso de “poesía” en la narración y cierta tendencia a decirlo todo en momentos en que la imagen por sí sola o el montaje dejan claro el mensaje.

En conclusión, Señorita Gladys Peake , un documental que forma parte de las tesis del autor en el Instituto de la Imagen de la Universidad de Chile y que ha participado este año en los Festivales de cine de Viña, Chillán y Fidocs, no reconstruye la memoria colectiva , sino que la anónima, la historia que nadie iba a cerrar antes.

 

 
Como citar:
Valenzuela, L. (2008). Señorita Gladys Peake , laFuga, 6. [Fecha de consulta: 2017-04-30] Disponible en: http://2016.lafuga.cl/senorita-gladys-peake/120